Las piezas traslúcidas remiten del lenguaje Space Age y al diseño italiano de los años 60 y 70, cuando comenzaron a aparecer objetos escultóricos de líneas orgánicas fabricados en vidrio opal y materiales plásticos.
En cambio las piezas de vidrio surgen de la influencia del minimalismo italiano de los años 90 y 2000, cuando diseñadores comenzaron a utilizar el vidrio borosilicato como protagonista absoluto, eliminando elementos decorativos y dejando la estructura casi "invisible".